Cuatro familias químicas
| Familia | Ejemplos | Tratamiento base |
|---|---|---|
| Grasa / aceite | Aceite, mantequilla, sudor con bronceador, tinta de bolígrafo grasa | Detergente con tensioactivos a 30–40 °C; jabón de Marsella |
| Proteína | Sangre, huevo, leche, semen | Agua fría; detergente enzimático; jamás agua caliente al inicio |
| Tanino | Vino tinto, café, té, frutos rojos | Agua fría inmediata; sal absorbente; oxígeno activo (percarbonato sódico) |
| Óxido / mineral | Hierro, herrumbre, suelos cálcicos | Ácido oxálico diluido o productos específicos |
Reglas generales
Frío al inicio. Las manchas proteínicas (sangre, huevo, leche) y muchas tánicas (vino, café) se fijan irreversiblemente con calor: el agua caliente coagula las proteínas y oxida los taninos, integrando el pigmento en la fibra. Para estas familias se trata siempre primero en agua fría; el calor solo se aplica al final, si quedan restos.
Detergente al revés. Aplicar el producto sobre el revés del tejido y empujar la mancha hacia fuera con una bayeta blanca por el derecho. Esta técnica evita que la mancha se extienda en superficie.
No frotar. El frotamiento mecánico distribuye la mancha y abre las fibras, lo que la hace más difícil de levantar. Se aplica producto, se deja actuar, se enjuaga.
Probar en zona oculta. Antes de aplicar productos agresivos (lejía, ácido oxálico, disolventes), probar en una costura interna de la prenda para verificar que el color resiste.
Manchas frecuentes en camisería
Sudor amarillento en cuello y axilas. Es la combinación de proteínas del sudor, sebo, residuos de desodorante (aluminio) y, eventualmente, blanqueantes ópticos del detergente. Tratamiento: pasta de bicarbonato sódico y agua, aplicada 15–20 minutos antes de un lavado a 40 °C con detergente con oxígeno activo. El uso continuado de prendas blancas con desodorante de sales de aluminio acelera el amarilleo; los desodorantes sin aluminio reducen el problema.
Anillo de cuello. Sebo y suciedad acumulados en la zona de contacto. Cepillo blando con detergente líquido directo, dejado 10 minutos antes del lavado.
Sangre. Inmediato: agua fría hasta levantar el grueso; después, jabón en pastilla y enjuagado. Si está seca: solución de agua fría con sal y enzimas, en remojo 30 minutos.
Vino tinto. Inmediato: cubrir con sal o azúcar, que absorben buena parte; lavar en frío con detergente y oxígeno activo. La sal de mesa funciona, no es un ritual mágico —el cloruro sódico absorbe agua y atrapa con ella el pigmento—.
Tinta de bolígrafo. Si es grasa, jabón con tensioactivos. Si es de gel o estilográfica con tinta acuosa, agua fría y oxígeno activo.
Café y té. Inmediato: agua fría a presión; con persistencia, percarbonato disuelto en agua tibia.
Óxido (herrumbre). Producto específico con ácido oxálico o cítrico. La lejía clorada empeora la mancha.
Cuándo recurrir al profesional
Las manchas en camisas de tejidos delicados (lino fino, mezclas con seda, piña), en colores muy oscuros o en prendas con bordados conviene llevarlas a tintorería profesional. La limpieza en seco con percloroetileno o hidrocarburos sintéticos elimina las manchas grasas que el agua no levanta sin alterar el tejido.
Fuentes
- Drycleaning & Laundry Institute (DLI). Stain Removal Guide. Laurel, MD, ediciones vigentes.
- Kadolph, Sara J. Textiles. 12.ª ed. Pearson, 2014.
- Tarbuck, Catherine. The Laundry Manual. Londres, Quadrille, 2018.
- UNE-EN ISO 3175 (limpieza profesional con disolventes), AENOR, Madrid.