Cuidado

Lavado por tipo de tejido

Cada fibra tolera unas temperaturas, una mecánica y unos detergentes. La etiqueta del fabricante codifica el tratamiento aceptable; saber leerla evita acortar la vida útil de la prenda.

La norma ISO 3758

La norma internacional ISO 3758 («Textiles – Care labelling code using symbols») fija cinco símbolos obligatorios que aparecen, en este orden, en la etiqueta de cuidado: lavado (cubeta), blanqueo (triángulo), secado (cuadrado), planchado (plancha) y limpieza profesional (círculo). Cada símbolo se acompaña de elementos secundarios —puntos, números, barras debajo— que precisan la severidad. Una barra significa proceso suave; dos, muy suave; un aspa sobre el símbolo, prohibido. La norma se publicó en 1991 y se ha actualizado periódicamente.

Por tipo de tejido

Recomendaciones por fibra
TejidoT (°C)MecánicaDetergenteCentrifugado
Algodón blanco40–60NormalUniversal con o sin oxígeno activo800–1 000 rpm
Algodón color30–40NormalPara color, sin blanqueantes ópticos agresivos800 rpm
Algodón con elastano30Normal-suavePara color600 rpm
Lino30–40 (60 en blanco puro)NormalUniversal o para fibras delicadas600–800 rpm
Mezcla algodón-poliéster30–40SintéticosUniversal800 rpm
Franela de algodón30SuavePara color, sin enzimas600 rpm
Camisa con tratamiento non-iron30–40NormalSin lejía clorada800 rpm

Detergente, blanqueo y suavizante

El detergente universal en polvo tiene mayor poder de blanqueo y rinde más en aguas duras; el líquido es más suave para los colores y más adecuado a temperaturas bajas. La lejía clorada (hipoclorito sódico) blanquea pero amarillea progresivamente las fibras de algodón con tratamiento non-iron; debe evitarse en estas prendas. Los blanqueantes con oxígeno activo (percarbonato sódico) son más amables y eficaces a partir de 40 °C.

El suavizante deposita una película catiónica sobre las fibras que reduce arrugas y aporta tacto. En camisería de algodón puede ser contraproducente: reduce la capacidad de absorción del tejido y, con uso continuado, deja la prenda con tacto «encerado». No se recomienda en camisas de vestir.

Antes del lavado

Cerrar los botones reduce la deformación del cuello y de la tapeta. Volver del revés las camisas oscuras y las estampadas evita el roce que decolora. Separar por colores: blancos por un lado, claros por otro, oscuros por otro. Las camisas con sangre, vino o tinta —tres manchas frecuentes en cuello y puños— deben tratarse en frío antes de meterlas en la lavadora; ver el artículo de tratamiento de manchas.

Carga, agua y temperatura

Una lavadora doméstica trabaja con eficiencia máxima al 80 % de carga. Sobrecargada, deja zonas sin enjuagar; muy vacía, golpea la prenda y la desgasta. La temperatura no debe ser una elección por defecto: 30 °C basta para suciedad ligera con detergente moderno; 40 °C para suciedad media; 60 °C es necesario solo para blancos muy sucios o en presencia de patógenos. Lavar siempre a 60 °C reduce la vida útil del algodón y los colores.

Lavado a mano

Apropiado para tejidos delicados, prendas con bordados (camisa criolla de gala, barong tagalog, camisas vintage). Procedimiento: lleno de un barreño con agua tibia, detergente neutro disuelto, sumergir, dejar 10–15 minutos, agitar suavemente, enjuagar dos veces y secar en plano sobre toalla.

Fuentes

  1. ISO 3758:2012. Textiles – Care labelling code using symbols. Ginebra, ISO.
  2. UNE-EN ISO 3758. AENOR, Madrid, edición vigente.
  3. Kadolph, Sara J. Textiles. 12.ª ed. Pearson, 2014.
  4. AISE. I prefer 30°C, campaña de la Asociación Internacional del Jabón, los Detergentes y los Productos de Limpieza, 2013.
  5. Hatch, Kathryn L. Textile Science. West Publishing, 1993.